El origen del término café de especialidad nace en Estados Unidos para diferenciar  los cafés comercializados en supermercados con los de las tiendas gourmet, pero este concepto en la actualidad obedece a criterios objetivos de análisis  de los Q-Grade (catadores) tanto del aspecto físico y sensorial del grano como en su trazabilidad.

La SCAA (Asociación  Americana de Cafés de Especialidad) define al café de especialidad como:

“el café que está libre de defectos primarios, no tiene granos inmaduros, es del tamaño adecuado, presenta  la taza libre de defectos y taras y tiene atributos distintivos”.

Pero  no solo evalúan el café en la taza sino que revisan toda la cadena de custodia del café, desde su cultivo, tratamiento, almacenaje y posteriormente evaluación hasta su  clasificación sensorial. Esta institución realiza la inspección de todo el proceso tal y como relatamos a continuación:

  • Evaluación el cultivo del café: región, microclima, variedad, química del suelo y proceso de cultivo.
  • Selección de la cereza madura y tiempo en el inicio de su procesamiento.
  • Procedimiento de eliminación de la pulpa y secado del grano.
  • Condiciones de almacenamiento y conservación del grano ya preparado.
  • Evaluación del grano de café tostado y molido.
  • Evaluación de la taza de café, física y sensorial.

Caficultor y su hijo pequeño en la plantación de caféPosteriormente, solo aquellos cafés que han superado la cualificación de 80 puntos (sumatorio de sus características organolépticas) son considerandos como Cafés de Especialidad, un café que NADA tiene que ver con los cafés comerciales que habitualmente se consumen (incluidos las cápsulas). La persona que los prueba no vuelve a consumir otro tipo de café, este es su mejor reclamo.